domingo, 22 de julio de 2012

barracos


Pues no, no ha sido tan cariñoso como yo esperaba mi compañero de albergue. Ni siquiera me dio un beso de buenas noches.
Esta mañana nos hemos puesto en marcha a las 6:30 con la esperanza de llegar a Ávila.Mi compañero tenía que coger otro camino, pues él tiene que seguir el camino de levante. Yo cojo el del sureste. Hay algo más de ochenta kilómetros, aunque la mayor dificultad es atravesar los puertos de montaña que alcanzan los 1200 metros de altitud. La cuestión es que conforme ha ido avanzando la jornada, se han ido desvaneciendo mis esperanzas de ver la ciudad amurallada.
Nada más salir, una suave rampa, pero poco a poco se iba endureciendo. En mi guía del camino pone que para las bicis es aconsejable seguir carreteras asfaltadas ya que el trazado para ir a pie discurre entre fincas con sendas muy irregulares, grandes desniveles y ganado que pasta suelto, por lo que es muy importante dejar cerradas todas las puertas de las vallas por las que pasemos para evitar que el ganado se escape. Así pues tiro por la carretera y en tan solo 10 km subo hasta los 830 meros de altitud, para después bajar hasta los 600 en tan solo 3 km. Luego, otra vez a subir y otra vez a bajar. Paso por el embalse de Burquillo y continuo subiendo. Es la una del mediodía, llevo más de 6 horas en la bici y 60 km y decido quedarme en Barracos. Llamo al ayuntamiento y no cogen el teléfono, llamo a la parroquia y tampoco, busco a la policía local y no hay, localizo el domicilio del cura y me dice que no tienen lugar de acogida así que no me queda más remedio que buscar una pensión y pasar aquí la noche porque faltan más de treinta km hasta Ávila y el puerto del Boquerón de 1400 m. ¡La que me espera mañana!
Como siempre, hay una parte positiva. Estoy en un pueblo en el que se han forjado grandes ciclistas como Víctor Sastre (ganador de un Tour de Francia), Ángel Arroyo (segundo en el Tour de 1983), "Chava" Jiménez y alguno más. Además aquí tiene muchísima fama la carne a la brasa y el chuletón (os recuerdo que estamos en la provincia de Ávila) y de su sabor he podido dar fe hoy. Además he sido atendido por un gran aficionado al ciclismo que me ha tratado como a un rey. Al final, el esfuerzo tiene su recompensa.
Pues es todo por hoy en una jornada en la que he salido de la provincia de Toledo (Castilla la Mancha), he cruzado por la comunidad de Madrid y he acabado en la provincia de Ávila en la comunidad de Castilla León.

1 comentario:

  1. Como enriquece el Camino con mil experiencia que contar y estoy seguro perduraran en el recuerdo para siempre. Saludos desde Benidorm y buen camino.

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