Vuelta al trabajo, a la rutina y al calor. Es lo que hay!
Me pasé todo el martes de viaje. Primero en bus desde Orense a Madrid, luego en el cercanias hasta Atocha y por fin en el Alvia hasta Elda.
Ahora es cuando empiezo a encontrarme verdaderamente cansado. Y encima me han faltado 100 km de nada ¡qué rabia!
Pero como el que no se consuela es porque no quiere, sé que siempre me quedará el recuerdo de todos los momentos vividos en 17 días durante los que conocí gente maravillosa, atravesé paisajes increibles y tuve experiencias inolvidables. Quiero dar las gracias a todos los que me habéis seguido en mi blog durante estos días, a todos los que habéis plasmado en él mensajes de ánimo, a todos los que me han ayudado durante mi larga trayectoria, a todos... gracias, de verdad. Espero acabar el camino en breve. Ya tendréis noticias mías.
jueves, 2 de agosto de 2012
lunes, 30 de julio de 2012
ourense
¡Ya está! ¡Se acabó! No puedo quedarme durante más días. Después de 15 jornadas tengo que regresar por motivos de trabajo. Es una verdadera lástima porque me he quedado a 110 km, pero no puedo seguir por más tiempo. Llegué a Orense a medio día y fui directamente a la oficina de correos para enviar la bici a casa y el remolque a su propietario, después al albergue y por la tarde a la estación de Renfe y de autobuses para asegurarme la vuelta a casa.
Físicamente estoy muy cansado, pero podría continuar, sin duda. Hoy por la mañana me volvía a esperar un gigantesco puerto de montaña de 18 km y 500 metros de desnivel. Luego su correspondiente bajada a 50 km/h y de nuevo un frío que me dejó tan helado que no sentía los dedos de las manos. Nada más llegar al pueblo tuve que hacerme un café con leche calentico para reaccionar. Después, por si el frío era poco, la niebla. Rodé varios km por una pista en la que no se veía más allá de los 10 metros y la visera del casco no paraba de gotear debido a la niebla que se condensaba. Por fin civilización. Faltando 10 km para Orense empecé a cruzar por pequeños pueblos y polígonos hasta que finalmente entré en la capital. Todavía me cuesta creer que esto se acabe...
Físicamente estoy muy cansado, pero podría continuar, sin duda. Hoy por la mañana me volvía a esperar un gigantesco puerto de montaña de 18 km y 500 metros de desnivel. Luego su correspondiente bajada a 50 km/h y de nuevo un frío que me dejó tan helado que no sentía los dedos de las manos. Nada más llegar al pueblo tuve que hacerme un café con leche calentico para reaccionar. Después, por si el frío era poco, la niebla. Rodé varios km por una pista en la que no se veía más allá de los 10 metros y la visera del casco no paraba de gotear debido a la niebla que se condensaba. Por fin civilización. Faltando 10 km para Orense empecé a cruzar por pequeños pueblos y polígonos hasta que finalmente entré en la capital. Todavía me cuesta creer que esto se acabe...
Para el que no se acuerde, las fotos están en A santiago desde Elda - Album
domingo, 29 de julio de 2012
laza
He vuelto a hacerlo. Mira que ayer me dijeron en el pueblo que los caminos para andar eran casi impracticables para las bicis, pero yo me he dejado llevar por las flechas del camino en lugar de ir por la antigua carretera y cuando he querido darme cuenta, era demasiado tarde. He seguido por una senda en la que habían puesto losas de piedra para evitar los riachuelos y el barro durante una buena bajada, esquivando como podía los huecos entre piedras hasta que llegó la subida. Puedo afirmar con total seguridad que me he visto en una situació extrema. He tenido que arrastrar la bici con el remolque por sendas que apenas podía pasar una persona a pie. Te juro que pensé que no podría salir de allí, y todo esto durante 6 km y superando un desnivel de 400 metros. ¡para olvidar!
Cuando por fin creí que nunca más podría salir de allí, que tendrían que venir a buscarme, empecé a ver la luz del sol y la vegetación empezó a aclararse. Por fin había llegado al punto más alto y podía respirar. ¡Eso sí! Barro y arañazos por todas partes, y los brazos temblando por el esfuerzo hecho.
A partir de aquí, entrada en la provincia de Galicia y una bajada de impresión hasta A Gudiña, con un frio extremo debido a que eran las 9 de la mañana y la abundante niebla que cubría esta población.
Repongo fuerzas y continúo con la segunda etapa hasta Laza. ¡Otra vez a subir por una carretera secundaria! Cuando llego a los 1300 metros estoy "pa darme algo" Sólo me consuela el paisaje tan bonito que se ve desde aquí arriba. Continúa durante 10 km subiendo y bajando entre los 1000 y 1200 metros con unas vista de ensueño. Voy pasando aldeas que no tentrán más de 15 habitantes cada una, todas ellas bien preparadas para el invierno. Por fin, tras muchos kilómetros de subidas y bajadas, comienzo el descenso y llego hasta los 450 metros de Laza. El descenso ha sido brutal. he tardado 5 minutos en hacer 12 km.
Por fin en el pueblo puedo ir al albergue, y me doy cuenta que esto no tiene nada que ver con mi anterior camino. Me dan una sábana y una funda de almoada desechable y cuando voy al albergue compruebo que es una construcción hecha con ese fin, con 5 habitaciones de 3 literas cada una, cocina, aseos y salón de reuniones; por no contar el patio exterior.
Como aquí tampoco hay cobertura 3G, he ido a comer al único bar que hay en el pueblo (¡qué cantidad de comida! he pedido pechuga de segundo y me han traido una fuente con 5 filetes y un plato entero de ensalada, además del primer plato, el postre y el café. Todo esto rematado con un orujo blanco de fabricación casera que estaba buenísimo) y después, en la barra, me he conectado al wifi.Todo por 9 euros. Además, me lo he pasado bomba escuchando las discusiones de un grupo de lugareños que estaban jugando una partida de cartas en el bar gritandose entre ellos en gallego. Sólo podía entender ¡Qué carallo!
Como siempre, por muy duro que haya sido el día, estos raticos compensan.
lubian
Esta etapa corresponde al sábado, pero no pude hacerla por falta de cobertura y tiempo. He coincidido en Lubián con una pareja de Sevilla que han comenzado el camino desde Zamora y me he pasado casi toda la tarde hablando con ellos. Me gusta hacer la crónica cada día porque refleja mi estado anímico en el momento, pero esta vez no puede ser.
La jornada de hoy sábado ha sido distinta. Tal y como reflejé ayer se nota un giro de 180 grados en todo lo que me rodea. Nada más salir, el camino me ha llevado por un bosque de helechos en el que apenas entraba la luz y todo estaba mojado. Hace casi tanto frío como en el mes de noviembre, de hecho, he tenido que volver a ponerme el forro polar y, a pesar de ello, he pasado muchísimo frío.
Tras unos cuantos kilómetros por sendas casi impracticables en bici (con remolque) he decidido salir a la antigua carretera que está casi en desuso desde que se construyó la autovía, y subir un puerto de tres pares de güevos. Cuando llegué arriba no sabía si las piernas eran mías o las tenía ortopédicas. Menos mal que luego era casi todo cuesta abajo. Al final, y tras 70 km llegué a Lubián, un pueblo muy curioso porque hablan gallego, los nombres de las calles están en gallego y la gente habla en gallego a pesar de pertenecer a Zamora. La explicación de los foráneos es que se sienten más gallegos que castellanos...
El caso es que me hubiera gustado continuar un rato más, pero me han dicho que queda otro puerto más que, aunque no es tan duro como el que he subido, también tiene su miga, así que he decidido quedarme aquí.

sábado, 28 de julio de 2012
san salvador de gudiza
Ayer dije que me puse por meta llegar hasta Benavente. Quizá te preguntes por qué esta ciudad y no otra. Desde el principio no he tenido claro si acabar mi peregrinación por el camino francés que es el más usual y masificado, o hacerlo por el senabrés, menos conocido y frecuentado.Hasta ayer seguía teniendo esa duda, pero una repentina inspiración hizo que me decantara por este último y, a pesar de haber hecho una etapa de más hacia Astorga (punto de enlace con el camino Frances y el del sureste), esta mañana rectifiqué y me puse en camino hacia Santiago por el camino senabrés. No me arrepiento en absoluto. Nada más comenzar, todo es diferente: Me he cruzado con más de una docena de peregrinos, los paisajes son impresionantes, las indicaciones están por todos lados, todos los pueblos disponen de albergues (no me refiero a polideportivos o centros parroquiales y culturales, sino a auténticos albergues). Esta mañana tuve que ponerme el forro polar y no me lo he quitado hasta las 10, y en San Salvador de Palazuelos, que es donde estoy, hace un frio que pela, de hecho, son las 8 y media de la tarde y me he tenido que poner manga larga. ¡Menos mal que me traje el saco de dormir!
Siceramente, acabo de encontrar la verdadera esencia del camino, y lo he hecho cuando he llegado a un pequeño pueblo de 20 habitantes cerca de Puebla de Sanabria en el que no hay tiendas, bares ni por supuesto internet (el próximo día subiré esta crónica, hoy no puedo). En una casa me han podido dar un poco de pan y con algunas latas que llevo en la mochila he podido comer y supongo que también tendré que cenar. En cualquier caso, creo que este contratiempo no tiene mayor importancia cuando he podido ver inmensos bosques de encinas, ciervos cruzando delante de mí por el camino, gigantescos bosques de olmos alrededor de innumerables ríos y gentes de lugares muy diferentes con un mismo objetivo: Llegar a Santiago. A partir de ahora me doy cuenta que no se trata de ir acabando etapas, sino de vivir el camino jornada tras jornada. Hoy por fin, quiero compartir contigo un texto que encontré en un libro sobre la ruta del sureste y que tenía guardado hasta que el momento lo pidiera. Dice así: "Peregrinar es liberación, búsqueda. Se busca la paz al vivir en soledad y en contacto con la naturaleza. Se encuentra la huella histórica que miles de hombres y mujeres dejaron a su paso en el arte, costumbres y hermosas leyendas...
Peregrinar es encuentro con uno mismo, con lo que eres, con lo que quieres ser, con tus valores y limitaciones, con tus debilidades. Hay encuentro con otras gentes, culturas y también con Dios.
Hay a diario una invitación a formularse una serie de preguntas sobre la propia existencia y un intento de encontrar también las respuestas. Tu cuerpo puede quedar roto, pero el espíritu más vivo. Al final del camino, purificado, puedes ser otra persona."
jueves, 26 de julio de 2012
alija del infantado
¡Peazo tromba de agua que está callendo! Menos mal que estoy a cubierto en un bar con acceso wifi en Alija del Infantado, un pueblecito en la comarca del Bierzo en la provincia de León. Lo que es evidente es que el paisaje y el tiempo no tiene mucho que ver con el resto de las zonas por las que he pasado. Los llanos campos campos de cereal seco, han ido dejando paso a pequeños bosques de carrasca y olmos alrededor de los numerosos ríos y riachuelos que he ido atravesando. Santiago cada vez más cerca.
Esta mañana pasé por Benavente que era el pueblo que me había puesto por meta en este viaje, lo que quiere decir que he superado mis expectativas. He estado haciendo cuentas y no me salen. Teniendo en cuenta que el miércoles trabajo y que necesito un día (o más) para volver a Elda, veo muy dificil llegar a Santiago a tiempo de volver. En cualquier caso, nunca me hice la ilusión de conseguirlo en 15 días, máxime teniendo en cuenta que he venido a disfrutar del camino, de los lugares y de las gentes.
Ayer se me olvidó comentar que estuve en el parque de un pueblito de apenas 70 habitantes, hablando durante 20 minutos con tres jubilados y, debo ser sincero, fue una experiencia muy enriquecedora, por no contar la cantidad de lugares y gente amable que he tenido por suerte cruzarme durante estos 11 días (y los que me quedan).
Y sigue lloviendo...
miércoles, 25 de julio de 2012
villalpando
No quisiera exagerar, pero tengo la seguridad que hoy ha sido el peor día desde que empecé el camino. Quizá la larguísima jornada de ayer me haya pasado factura, el caso es que nada más subirme en la bici ha empezado a molestarme la rodilla. Esto, sumado al perfil ascendente de hoy, ha hecho que los primeros km se me hicieran eternos. Menos mal que conforme ha transcurrido el día ha ido mejorando mi estado físico y el perfil de la etapa, y he conseguido hacer 72 km llegando a Villalpando , provincia de Zamora, a las 2 de la tarde. En cualquier caso, si sigo en esta dinámica, seguramente podré llegar a Astorga el viernes.
Poco más me apetece contar hoy. Voy a descansar a ver si mañana se da mejor la jornada. Agur!!
Poco más me apetece contar hoy. Voy a descansar a ver si mañana se da mejor la jornada. Agur!!
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